Quién soy

“Todo este dolor tendrá sentido algún día. Escribirás tu historia y ayudarás a muchos que siguen sufriendo”.

Tras más de quince años de práctica profesional como psicoterapeuta especializada en diversas corrientes Humanistas, la segunda vocación de mi alma, la escritura, se ha convertido en una de mis principales vías de comunicación y de entrega a los demás.

            Una infancia marcada por los abusos y por una indefensión total en el propio seno familiar, no impidió que una voz me hablara desde algún lugar de mi mente diciéndome que mi dolor tendría un sentido y que algún día ayudaría a mucha gente compartiendo mi historia. Aquella voz me acompañó a lo largo de los años, y mientras en mi vida adulta sorteaba como podía las vicisitudes propias del profundo caos emocional en el que subsistía, en los momentos más difíciles aparecía de nuevo y continuaba susurrándome: “todo esto tendrá sentido algún día. Escribirás tu historia y ayudarás a muchos que siguen sufriendo”.

             Después de muchos años luchando por recuperar la autoestima y la paz perdidas, finalmente el momento llegó. Una noche la voz irrumpió de pronto con más fuerza que nunca y literalmente, me dictó las primeras cincuenta páginas de la novela. Cuando terminó, me dijo: “Aquí tienes el esqueleto del libro. Ahora continúalo tú”.

            A día de hoy, tras haber sanado y trascendido las secuelas del trauma que viví, la comprensión, el respeto y la profunda admiración que siento por la niña que fui y por la mujer en la que me he convertido, le dan al dolor aquel sentido trascendental del que me hablaba la voz de mi alma. Y gran parte de este propósito radica en mi necesidad de acompañar y transmitir a muchos que ahora están perdidos como yo lo estuve, un mensaje de esperanza e inspiración a través de mi propio proceso de despertar y de todo lo que recogí en el camino.